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Drafting en aguas abiertas: cómo nadando en grupo

¿Te has sentido alguna vez agotado a mitad de una travesía mientras ves cómo otros avanzan con aparente facilidad? ¿Te gustaría saber cómo los triatletas de élite consiguen salir del agua frescos y listos para la bicicleta? ¿Y si te dijera que existe una «ayuda invisible» que puede reducir tu esfuerzo de forma drástica?

Perfecto, has encontrado lo que buscabas. Hoy vamos a hablar de una de las habilidades más valiosas para cualquier nadador: el drafting. Si estás preparando tu primer triatlón o simplemente quieres mejorar en tus salidas al mar, dominar esta técnica marcará un antes y un después en tu rendimiento.

Toma nota, porque vamos a desgranar cómo convertirte en una «sombra» eficiente en el agua y ahorrar entre un 18% y un 25% de energía.

¿Qué es el drafting y por qué funciona?

El drafting (o ir «a rebufo») consiste en aprovechar la estela y la zona de baja presión que genera el nadador que va delante de ti. Al desplazarse, el líder rompe la resistencia del agua y crea un flujo que te «succiona» hacia adelante.

¿Deseando saber cuánto puedes ahorrar realmente? Los estudios científicos sugieren que un drafting bien ejecutado reduce significativamente el consumo de oxígeno y la acumulación de lactato. Esto es vital si después tienes que pedalear 40 o 90 kilómetros.

Nadar en grupo no es solo una cuestión de velocidad; es una cuestión de eficiencia inteligente.

Las 2 posiciones clave para un drafting perfecto

No vale con ponerse cerca de alguien y esperar que ocurra el milagro. Para que el ahorro de energía sea real, debes posicionarte en lugares específicos.

1. Directamente a pies (El clásico)

Es la posición más común y la que ofrece el máximo ahorro energético. Consiste en situarte justo detrás de los pies del nadador delantero.

  • La distancia ideal: Mantente entre 30 y 50 cm de sus pies. Si te alejas más de un metro, el efecto desaparece.
  • Referencia visual: No mires solo sus pies (puedes marearte con el burbujeo); intenta fijar tu vista en sus caderas o en la estela de burbujas que deja.
  • Truco de experto: Evita tocarle los pies constantemente. Además de ser molesto para el otro nadador, te obliga a frenar y romper tu propio ritmo.

2. Drafting lateral (A la altura de la cadera)

A veces no es posible ir a pies, o quizás prefieres tener más visibilidad. Aquí es donde entra el drafting lateral.

Esquema visual de la posición de drafting a pies en aguas abiertas visto desde arriba

  • La posición: Sitúa tu cabeza a la altura de su cadera o cintura.
  • Ventaja: Tienes mucha más libertad para respirar (hacia el lado opuesto al nadador) y te resulta más fácil levantar la cabeza para orientarte.
  • Ideal para: Grupos grandes o cuando hay cierto oleaje, ya que te permite maniobrar con mayor rapidez.

Posición de drafting lateral en aguas abiertas con la cabeza del segundo nadador a la altura de la cadera del primero

Cómo elegir a tu «guía» ideal

No todos los nadadores son buenos para hacerles drafting. Si eliges mal, podrías acabar nadando más metros de la cuenta o a un ritmo que no te conviene. Antes de «pegarte» a alguien, fíjate en esto:

  1. Ritmo sostenible: Busca a alguien que vaya ligeramente más rápido que tu ritmo de crucero habitual, pero no tanto que te haga entrar en zona de pánico.
  2. Trayectoria recta: Si ves que el nadador de delante zigzaguea constantemente, ¡huye! Te hará perder más energía por la distancia extra que por el ahorro del rebufo.
  3. Brazada estable: Un nadador con una técnica limpia y constante es mucho más fácil de seguir que uno que da golpes bruscos o tiene una patada errática.

Errores comunes que debes evitar

Incluso los nadadores experimentados cometen fallos que arruinan su estrategia. Vamos a ver los más típicos para que tú no caigas en ellos:

  • Confianza ciega en la orientación: Este es el error número uno. «Si él sabe a dónde va, yo solo le sigo». ¡Error! El nadador de delante puede estar tan perdido como tú. Debes seguir haciendo tu sighting (orientación) regular cada 6 u 8 brazadas.
  • Distancia excesiva: Si dejas un hueco de más de dos metros, ya no estás haciendo drafting, simplemente estás nadando detrás de alguien y recibiendo toda el agua turbia sin beneficio.
  • Miedo al contacto: En aguas abiertas y triatlón, el contacto físico es inevitable. Si te asustas cada vez que alguien te roza, acabarás abriéndote y nadando solo. Practica la calma y mantén tu posición.

¿Qué te parece? Parece sencillo, pero requiere práctica para que salga de forma natural.

 

Cómo entrenar el drafting (Incluso en la piscina)

 

No necesitas estar siempre en el mar para mejorar esta técnica. De hecho, la piscina es el lugar perfecto para automatizar los movimientos. Toma nota y a la piscina:

  • Series en fila: En tu grupo de entrenamiento, nadad series de 200 o 400 metros pegados a los pies del de delante, rotando el líder cada 50 o 100 metros.
  • El ejercicio del diamante: Cuatro nadadores formando un rombo. Uno delante, dos a los lados (drafting lateral) y uno detrás cerrando el grupo. Es ideal para acostumbrarse a las turbulencias.
  • Simulacros de adelantamiento: Practica pasar de la posición de «a pies» a la lateral para sobrepasar a un compañero sin perder la inercia.

Si sientes que todavía te falta base técnica para aguantar estos ritmos, nuestros programas de entrenamiento pueden ayudarte a dar ese salto de calidad:

La psicología del drafting: ¿Es ético?

Muchos nadadores novatos se preguntan si está mal «aprovecharse» del trabajo de otro. En el mundo de la natación competitiva y el triatlón, la respuesta es un rotundo sí, es parte del juego.

Eso sí, en entrenamientos de grupo, lo cortés es compartir el esfuerzo. No seas el típico que nunca «tira» del grupo. Turnarse para ir delante ayuda a que todos mejoren y hace la sesión mucho más dinámica.

En competición, la cosa cambia: busca tu mejor opción, mantén la concentración y ahorra cada gramo de energía posible.


Resumen rápido para tu próxima sesión:

  1. Busca una referencia: Preferiblemente alguien un poco más rápido que tú.
  2. Elige tu sitio: A pies (máximo ahorro) o lateral (más visión).
  3. Mantén la distancia: No más de 50 cm.
  4. No dejes de mirar: Oriéntate por ti mismo cada pocas brazadas.
  5. Practica el contacto: Acostúmbrate a las burbujas y al agua movida.

Hasta aquí nuestra guía sobre el drafting. Como ves, es una herramienta poderosa que, combinada con un buen entrenamiento en aguas abiertas, te permitirá disfrutar mucho más de tus travesías.

Mucho ánimo con tus entrenamientos y, si tienes alguna duda sobre cómo aplicar esto en tu próxima carrera, pregunta en los comentarios. ¡Estamos encantados de ayudar!

¿Te ha servido esta información? Deja un comentario y cuéntanos tu experiencia nadando en grupo.

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