Seguridad en Aguas Abiertas: Mareas y Corrientes

Las mareas pueden tener gran influencia sobre el lugar donde nadas. Quizás no será un problema si lo haces en la costa mediterránea española, donde la variación total puede ser de 0,2m (+0,1m/-0,1m). Pero es muy diferente si nadas por ejemplo en la costa cantábrica, donde la variación puede ser de hasta 4,2m (+2,1m/-2,1m) en ocasiones.

Estos valores son mucho mayores en otras partes del planeta, llegando a variaciones de 15m o más. Ese movimiento de agua tiene una influencia inevitable sobre tu actividad, por el efecto en la costa y las corrientes generadas.

Atención a las mareas y corrientes

Si entras a nadar con la costa en un estado pero la marea cambia tanto en unas pocas horas, quizás te encuentres un paisaje muy distinto cuando vayas a salir del agua. Puede que haya desaparecido la playa, o la salida te quede demasiado alta. Por eso, para garantizar tu seguridad mientras nadas, es esencial poner atención al lugar donde vas a nadar, y preguntar a los locales si puedes.

Las mareas (y otras causas) generan fuertes corrientes. Si miras los tracks de nados como el cruce del Canal de la Mancha, verás que la corriente puede tener una gran efecto en tu trayectoria y desviarte muchos kilómetros de tu destino original.

Corrientes de resaca o retorno

Todos conocemos la corriente de retorno o resaca, la que en la playa, sin darte cuenta, te arrastra hacia dentro. Por muy conocida que sea, todos los años se cobra vidas en nuestras costas y mucha gente se lleva sustos.

corrientes de resaca

Esta corriente se genera cuando tras romper las olas, el agua vuelve hacia el mar por un canal estrecho. A veces muy estrecho, unos metros, pero el agua se mueve muy rápido y con fuerza hacia dentro.

Para escapar, no intentes nadar en contra: nada en paralelo a la costa hasta que salgas de esta corriente.

En rías

Si vas a nadar en una ría, ya sabes que la marea afectará de la misma manera. Tenlo en cuenta cuando ubiques los puntos en los que vas a entrar y salir del agua.

Si existen presas en el río cerca de donde vás a nadar, estas puden limitar el movimiento natural del agua y hacer subir más el nivel del lugar donde nadas.

Si organizas los horarios de tu sesión con los de la marea, puedes aprovecharte para ir en una dirección a favor de la marea, o al menos no en contra.

En ríos

Las corrientes en los ríos son más fáciles de ver: suelen ir en una única dirección, y se puede ver desde fuera la fuerza con la que baja el agua.

Aun así no subestimes esta fuerza, ya que puede parecer que el río baja en calma, pero alejarte demasiado del lugar donde tienes que salir.

En resumen

El mensaje general es que pongas atención, observes el lugar y la situación, y aceptes los consejos de los nadadores locales.

Obtén toda la información que puedas y planifica en función de ella. Si haces los deberes, no hay razón por la que no puedas aprovecharte de estas condiciones para hacer más llevadero tu entrenamiento en aguas abiertas.

Un recurso útil

La página tablademareas.com te ofrece decenas de datos sobre el lugar donde vayas a nadar. Entre ellos, las alturas, variaciones y horarios de las mareas. Revísala siempre para coordinarte en tu nado.

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